Con la llegada de las vacaciones de verano, la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) hizo hincapié en la importancia de seguir las medidas preventivas para garantizar unas vacaciones seguras y sin riesgos. Antes de viajar, es aconsejable estar informado sobre las condiciones climáticas, las rutas y los destinos turísticos, así como consultar el pronóstico del tiempo y las alertas emitidas por las autoridades competentes.
También se recomienda planificar un itinerario y compartir los detalles del viaje con familiares o amigos. En caso de viajar en automóvil, es importante asegurarse de que esté en buenas condiciones, haberle realizado el servicio correspondiente y cumplir con los requisitos de seguridad. Es necesario verificar el estado de las llantas, las luces y los frenos, y respetar los límites de velocidad y las señales de tránsito en todo momento.
Es fundamental evitar conducir bajo los efectos del alcohol o sustancias tóxicas, y realizar paradas periódicas durante trayectos largos para descansar y recuperar energías. Asimismo, al acudir a cuerpos de agua como balnearios o playas, es importante seguir las indicaciones y normas de seguridad establecidas en cada lugar. Se debe evitar nadar en zonas peligrosas o desconocidas, como presas, ríos o lugares sin personal salvavidas.
En caso de practicar deportes acuáticos, es esencial utilizar siempre el equipo de protección adecuado, como casco y chaleco salvavidas, y asegurarse de que haya personal capacitado presente. Durante el verano, el riesgo de incendios forestales aumenta considerablemente, por lo que es importante evitar hacer fogatas en áreas no autorizadas y seguir las restricciones y prohibiciones establecidas por las autoridades. No se deben arrojar colillas de cigarrillos ni objetos inflamables en áreas naturales, y se debe informar de inmediato cualquier incendio forestal a las autoridades competentes.
Si se planea realizar actividades de senderismo, es recomendable informar a alguien sobre la ruta y la hora estimada de regreso, estar preparado para cambios repentinos en el clima y llevar equipo adecuado, como calzado resistente, ropa de abrigo, agua, botiquín de primeros auxilios y alimentos. Siempre se deben respetar las señales de peligro y evitar las áreas restringidas.
Durante la estancia en alojamientos turísticos o en el hogar, es importante prestar atención a posibles riesgos, mantener objetos cortantes o peligrosos fuera del alcance de los niños y asegurarse de que las sustancias tóxicas estén en sus recipientes originales y lejos del alcance de los menores de edad. También se debe evitar dejar cubetas o recipientes grandes con agua cerca de los niños y mantener fuera de su vista cerillas, encendedores y cualquier objeto inflamable. Además, se recomienda nunca dejar a los niños solos en casa o al cuidado de otros menores de edad.
La CEPC hace un llamado a la población en general para que tenga en cuenta estas recomendaciones y así disfrutar de unas vacaciones de verano seguras.




