
El 12 de octubre pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador inauguró oficialmente la Universidad de las Lenguas Indígenas de México (ULIM). Sin embargo, esta institución comenzó su funcionamiento sin recibir fondos en los Presupuestos de Egresos de la Federación para 2023 y 2024, carece de un edificio propio y aún no tiene un rector designado.
La ULIM actualmente imparte clases en un edificio prestado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), ubicado en Adolfo López Mateos número 160, en la alcaldía Álvaro Obregón. Solo ofrece una carrera en Lenguas Indígenas y cuenta con 17 profesores y 50 estudiantes de diversas partes del país.
A pesar de la falta de asignación presupuestaria y de un edificio definitivo, las autoridades de la ULIM planean trasladarse a su campus central en Milpa Alta para el ciclo escolar de agosto-septiembre de 2024. El terreno de 1.7 hectáreas donado por Susana Flores en Santa Ana Tlacotenco aún no muestra signos de construcción, ya que está en proceso de estudio de suelo.
El modelo educativo de la ULIM se basa en principios de humanismo, interculturalidad y plurilingüismo. Aunque la universidad aún no tiene un rector formal, se espera el nombramiento del Dr. Juan Carlos Reyez González. La institución planea lanzar convocatorias para nuevas licenciaturas, pero la carrera de Literatura en Lenguas Indígenas aún no tiene fecha de inicio.
La entrada a la ULIM no requiere un examen de admisión, solo una evaluación diagnóstica, y no hay límite de edad para los aspirantes, quienes deben pertenecer a una comunidad indígena. Mientras tanto, el terreno donado en Milpa Alta presenta dificultades de acceso y aún no muestra actividad constructiva. A pesar de estos desafíos, tanto autoridades como estudiantes trabajan en las instalaciones prestadas para avanzar en la impartición de la educación en lenguas indígenas.
Fuente: El Universal.
