
Un total de 100 niñas, niños y adolescentes completaron con éxito su educación básica en escuelas destinadas a la población migrante, las cuales acogen cada año a más de 1,000 menores que se trasladan con sus familias a los campos agrícolas en el estado de Chihuahua.
Durante una ceremonia de fin de cursos, los estudiantes recibieron sus certificados oficiales, otorgados por la autoridad educativa. Después de la celebración, regresaron junto a sus familias a sus lugares de origen.
En la actualidad, existen 32 escuelas migrantes distribuidas en 22 municipios del estado, afiliadas a los Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH). Estas instituciones no solo ofrecen servicios académicos, sino también asistenciales, como desayunos escolares, becas y servicios de salud, proporcionando el apoyo necesario para que los estudiantes continúen con sus estudios.

Las hijas e hijos de jornaleros agrícolas son atendidos en las Escuelas de Educación Migrante, dirigidas por la Dirección de Atención a la Diversidad del SEECH. Aquí, los docentes capacitados en el tema de rezago educativo brindan un servicio integral, respetando las tradiciones y costumbres culturales, y entregan los documentos oficiales al concluir el nivel de preescolar, primaria o secundaria.
Esta modalidad educativa se adapta a las necesidades de movilidad de los estudiantes, con un periodo escolar que inicia en marzo y concluye en noviembre. Los alumnos provienen de la Sierra Tarahumara, así como del centro y sur del país, principalmente de estados como Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Estado de México y Sinaloa.
El SEECH ofrece este servicio en áreas con población de jornaleros agrícolas, asegurando que los niños y niñas, con edades comprendidas entre 3 y 15 años, reciban instrucción escolar basada en un modelo migrante que aborda las necesidades y características educativas apropiadas para la niñez en situación de movilidad.
