La familia Tarín Escárcega pudo haber enfrentado una tragedia en esta Navidad si no fuera por la intervención de agentes de policía. Después de ser sorpresivamente desalojados de la vivienda temporal en la que se encontraban, los agentes del turno cuatro del Distrito Morelos se conmovieron al descubrir que la familia, compuesta por Alejandro y Dulce, junto con su pequeña de cuatro años, no tenía un lugar donde pasar la Nochebuena.
Con empatía, los policías tomaron la iniciativa y solicitaron permiso a su superior, el policía segundo Héctor Luévano, para brindar apoyo a la familia. Después de realizar gestiones, encontraron una modesta casa prestada en la colonia 11 de febrero, detrás de las instalaciones de PEMEX.
No contentos con proporcionarles refugio, los agentes decidieron ir más allá. Buscaron entre las personas que conocían durante sus patrullajes y consiguieron ayuda para adquirir alimentos y otros artículos esenciales en un centro comercial, asegurándose de que la familia tuviera provisiones mientras mejoraba su situación económica. Además, reunieron ropa y proporcionaron juguetes a la niña.
La familia expresó su gratitud hacia los policías, quienes no solo cumplieron con su deber, sino que también se esforzaron por ayudarles a superar su difícil situación.
