
El CABO, un valiente perro de la raza pastor belga malinois, fue despedido con honores en la Policía Municipal de Chihuahua. Sirvió durante cuatro años, protegiendo a la comunidad en operativos y patrullajes.
A los siete años, CABO enfrentó la displasia de cadera, una enfermedad común en su raza, que lo llevó al final de su vida. El protocolo formal de despedida se llevó a cabo en la Comandancia Norte, donde solía entrenar.

El evento contó con la presencia del grupo policial canino K9, quienes dijeron adiós a este héroe de cuatro patas. El oficial Edwin Alán Hernández Herrera, su manejador, destacó la lealtad y la conexión única que compartían.
«Aunque era un perro de carácter fuerte, también era el más tierno y leal conmigo y con mi familia, pues se convirtió también en nuestra mascota. Cabo fue un gran compañero, amigo y policía; era mi confidente y puso todo de su parte para cuidar de mí y de la comunidad. Su partida fue dolorosa para todos, pero su recuerdo quedará siempre en mi corazón”, expresó el oficial.
