
A dos años de haber comenzado su mandato, la gobernadora Maru Campos aseguró que se está trabajando para reducir la marginación y el rezago social en los 19 municipios de la Sierra Tarahumara antes de que termine su periodo de seis años.
La gobernadora expresó que aunque hay un largo camino por recorrer, el objetivo principal es dejar un legado de justicia para los habitantes de la Sierra. Se propone garantizar que cada hogar tenga acceso a alimentos adecuados y atención médica, con la meta de que nadie quede rezagado.
Reconoció el esfuerzo de los Coordinadores Comunitarios de Salud (COCs), a quienes describió como personas extraordinarias que, con incansable trabajo y un fuerte sentido de humanidad, contribuyen a llegar a todos los rincones de la Sierra para apoyar a los residentes de Chihuahua.

La gobernadora agradeció a la sociedad civil por su compromiso, solidaridad y apoyo a la causa, destacando su presencia, generosidad y disposición constante para colaborar.
En relación al sector agrícola, señaló que a principios del año pasado los productores se enfrentaron a la falta de financiamiento debido a la desaparición de Financiera Nacional de Desarrollo (FND). Ante esta situación, su Gobierno firmó un convenio con el Banco de México para proporcionar garantías líquidas a los agricultores, logrando destinar 180 millones de pesos para productores y empresas agropecuarias. La meta para 2024 es duplicar esta cantidad.
Además, abordó la crisis generada por la sequía extrema en la región, resaltando la emisión de una declaratoria de emergencia y la dedicación de esfuerzos significativos para garantizar la alimentación de las familias de la zona serrana y apoyar a los productores.
Afirmó que, a pesar de la fuerte sequía, la unión y el trabajo en equipo son más fuertes, comprometiéndose a seguir reforzando mecanismos y apoyos para asegurar que las ayudas lleguen a cada rincón del estado.
