
La Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) tiene planes de jubilar a cuatro excelentes perros policía que han completado su servicio activo. Serán entregados a sus entrenadores, formando así un vínculo aún más fuerte mientras disfrutan de su merecido descanso.
Esta transición no solo implica brindarles un mejor cuidado, sino también aprovechar el profundo lazo que han desarrollado con sus compañeros humanos durante años de trabajo. Durante este tiempo, los perros han aprendido a obedecer exclusivamente a sus agentes de policía entrenadores y han convivido estrechamente con sus familias durante sus períodos de descanso.

Para Molly, Fuji, Pompa y Amado, el futuro se presenta de manera diferente. Después de innumerables y valiosas intervenciones en nombre de la seguridad, ahora pasarán a una etapa de compañía, donde sus ex entrenadores se comprometen a brindarles protección. Por su parte, estos fieles compañeros, guiados por su instinto, seguramente continuarán protegiendo a sus amos, sus familias y sus hogares.
Estos perros policía han sido especializados en la detección de drogas, armas, explosivos y cadáveres, así como en la defensa de sus compañeros policías y la desactivación de situaciones peligrosas. Los instructores que han trabajado con ellos a lo largo de los años recuerdan con cariño las experiencias compartidas y las habilidades excepcionales de estos ejemplares.

Anteriormente, los perros policía solían ser adquiridos en el estado de Jalisco, pero ahora se obtienen de criaderos locales, lo que facilita su reposición en caso de necesidad. La vida activa de estos canes suele ser de 5 a 6 años, comenzando su servicio a una edad temprana y retirándose alrededor de los 7 u 8 años.
Cada uno de estos perros ha dejado una huella única en sus entrenadores. Desde adaptaciones complicadas hasta momentos de orgullo y afecto, la relación entre los perros y sus cuidadores ha sido especial. A pesar de que algunos de los entrenadores ya no están activos en el grupo, el vínculo entre ellos y los perros permanece fuerte.

Estos ejemplares han demostrado una valiosa contribución en operaciones como la «Operación Mochila», destacándose por su fiabilidad y lealtad. Ahora, mientras se preparan para su retiro, se espera que continúen siendo fuentes de alegría y compañía para aquellos que los cuidaron durante tanto tiempo.
