
El Congreso del Estado ha solicitado a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural que implemente programas de apoyo para el campo en Chihuahua. Esta petición se debe al abandono que ha sufrido el sector agrícola en la región.
Los agricultores y productores rurales de Chihuahua enfrentan grandes desafíos, como el aumento de los precios de garantía de los granos básicos, la falta de créditos al campo y la exclusión de la agricultura del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Chihuahua es líder nacional en la producción de manzana, chile verde, alfalfa y avena, y también destaca en la producción de frijol, durazno, fresa y maíz, entre otros cultivos.
A pesar de esto, en los últimos años, el campo en México, y especialmente en Chihuahua, ha sido desatendido por el Gobierno Federal. Según datos oficiales, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural redujo sus recursos de 136 mil millones de pesos en 2015 a solo 62 mil millones en 2022.
El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas señala que desde 2019 se han eliminado 23 componentes de programas de apoyo al campo, mientras que 22 siguen vigentes y tres nuevos se han creado en este sexenio. Entre los programas eliminados se encuentra el de Financiamiento y Aseguramiento al Medio Rural, y se han reducido los recursos para el Programa de Fomento a la Inversión y Productividad. Por otro lado, programas asistenciales como Sembrando Vida han recibido más fondos, aunque con problemas de irregularidades.
Las mujeres del sector agrícola han sido especialmente afectadas, ya que el presupuesto para campesinas indígenas se redujo en un 68%. A pesar de esto, Sembrando Vida cuenta con un presupuesto de 38 mil 928 millones de pesos, sin demostrar una producción efectiva de alimentos.
La Confederación Nacional Campesina advierte sobre una alarmante disminución en la agricultura mexicana, con 5.5 millones de hectáreas sin sembrar, lo que representa una caída del 30% en la producción. La falta de políticas públicas efectivas está dañando gravemente al sector agrícola.
El Gobierno Federal debe actuar con urgencia para restablecer los programas de apoyo al campo. El Estado enfrenta una sequía sin precedentes, la falta de agua y el encarecimiento de insumos como la electricidad, diésel, gasolina, semillas y fertilizantes, lo que ha incrementado los precios de los productos, afectando a las familias chihuahuenses.
