
En el Congreso del Estado de Chihuahua se ha presentado una reforma con el objetivo de fortalecer la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. La iniciativa busca promover la igualdad desde la niñez, creando entornos afectivos y respetuosos, libres de roles y estereotipos de género.
La propuesta pretende asegurar que los menores crezcan en ambientes que faciliten su desarrollo integral, con cuidado cariñoso, vínculos familiares saludables y relaciones no violentas, respetuosas y participativas, adaptadas a su madurez y desarrollo.
El carácter y los valores de una persona se forman desde la infancia y la adolescencia, por lo que es esencial contar con mecanismos que apoyen una crianza positiva, destacó el promotor de la reforma.
Durante la infancia, los niños absorben información y mensajes del entorno, incluidos roles y estereotipos de género que perpetúan desigualdades y discriminación. Es fundamental entender que estos roles son construcciones sociales que imponen expectativas basadas en el sexo biológico.
La iniciativa subraya que, al abordar las normas de género restrictivas y promover la diversidad y la inclusión, se puede construir un mundo más justo y acogedor para las futuras generaciones.
El cuidado cariñoso y los vínculos familiares sanos son esenciales para establecer relaciones saludables entre padres, cuidadores y niños. Una crianza afectuosa y respetuosa crea un ambiente seguro y amoroso donde los niños pueden desarrollar su autoestima, autonomía y habilidades sociales sin restricciones de género.
Asimismo, fomentar relaciones basadas en el respeto mutuo y la comunicación abierta sienta las bases para interacciones futuras no violentas y equitativas.
La propuesta enfatiza que la violencia no debe tener cabida en ningún entorno, especialmente en el desarrollo de niños y adolescentes. Promover relaciones no violentas, respetuosas y participativas es clave para prevenir ciclos de violencia en la sociedad.
Las autoridades deben enseñar habilidades de resolución de conflictos, fomentar la empatía y modelar comportamientos positivos en todas las interacciones.
Los niños deben tener la libertad de explorar sus intereses, habilidades y aspiraciones sin restricciones de género. Esto implica ofrecer juguetes, actividades y oportunidades educativas que promuevan la diversidad y la igualdad de oportunidades para todos.
La premisa de la iniciativa es que la infancia y la adolescencia son etapas cruciales para el desarrollo humano, donde se establecen las bases de la identidad, las relaciones interpersonales y las percepciones del mundo.
