
El 21 de agosto de 2024, personal de la Fiscalía de Distrito Zona Occidente realizó un rastreo en Tubares, municipio de Urique, en el camino hacia El Chorro. Durante la búsqueda, encontraron fragmentos óseos que parecen humanos y que presentan signos de haber sido sometidos a calor.
La investigación se llevó a cabo en respuesta a las denuncias de desapariciones en la región y a la información proporcionada por ciudadanos y familiares de las víctimas. Además de los restos óseos, se descubrieron un casquillo de bala, dos ojivas, varios remaches metálicos y 11 botones metálicos. También se hallaron fragmentos de soga, cinta adhesiva y un pedazo de costal de polietileno. Estos materiales fueron asegurados para su análisis.

El rastreo se realizó en un área de unos 100 metros cuadrados y se suspendió a las 16:30 horas debido al mal tiempo. En la operación participaron agentes del Ministerio Público, la Unidad de Investigación de Personas Desaparecidas, personal del Distrito Arteaga y peritos en criminalística y antropología forense.
