
Pam Bondi, nominada por Donald Trump para ser la nueva fiscal general de Estados Unidos, declaró su apoyo a designar a los cárteles mexicanos de la droga como organizaciones terroristas.
En su audiencia de confirmación ante el Senado, el senador Lindsey Graham le preguntó si consideraba adecuada esta clasificación. Bondi respondió afirmativamente: “Yo personalmente he ido a México, personalmente traté con esos cárteles cuando era fiscal estatal, ellos son una amenaza grave y violenta (…) Sí, senador”.
Por su parte, Marco Rubio, nominado a secretario de Estado, indicó que el presidente electo Donald Trump no descarta el uso de la fuerza militar contra los cárteles, aunque también busca colaboración con México para frenar sus actividades. Rubio subrayó que estas organizaciones, descritas como “criminales sofisticadas”, están involucradas en tráfico de personas, drogas y migrantes, y controlan zonas fronterizas entre ambos países.
Durante su comparecencia, Bondi reiteró su compromiso de garantizar que el Departamento de Justicia opere de manera independiente, sin influencias políticas. También prometió trabajar para reforzar la seguridad en la frontera sur, abordando problemas como el tráfico de fentanilo y la violencia de pandillas.
La propuesta de clasificar a los cárteles como grupos terroristas ha generado un intenso debate, mientras Estados Unidos busca estrategias para combatir su impacto en ambos lados de la frontera.
